La Comunidad de Madrid declaró 1.080 millones de euros en facturas a proveedores, pero en realidad sumaba 658 millones más que “no se pudieron incluir”. La deuda sanitaria de la Comunidad de Madrid era, hasta hace unos meses, poco menos que secreto de Estado. El Gobierno regional siempre se ha resistido a facilitar información sobre lo que adeuda a los proveedores sanitarios.
“Es evidente que las cifras no cuadran. (…) Hay mucha opacidad sobre la deuda”, asegura el portavoz de sanidad de IU, Rubén Bejarano. “La forma de llevar la sanidad madrileña, donde la gestión de empresas privadas cobra cada vez más importancia, está haciendo que la deuda a corto y medio plazo incluso suba.”
Están siguiendo una estrategia clara: demostrar que lo público no es válido para allanar el camino a la usurpación privada. Y si alguien se queja, la culpa es del gobierno anterior que no supo controlar las autonomías.
No se puede ser más rastrero.
Source: soloexistezuul